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viernes, 24 de marzo de 2017

TRUMP TAMBIÉN QUIERE ACABAR CON EL APOYO A LA EFICIENCIA ENERGÉTICA EN LA EDIFICACIÓN


En su reciente esquema presupuestario, la nueva Administración estadounidense propone eliminar los fondos públicos para el programa Energy STAR ®, que reconoce con este certificado los edificios y productos ligados a la edificación más eficientes. Un borrador anterior filtró que el sector privado debería asumir el control del programa y que no se necesita un papel del gobierno.

“El programa Energy Star genera un enorme retorno a la inversión”, afirma Steven Nadel, director Ejecutivo del Consejo Americano para una Economía Eficiente en Energía (ACEEE) e impulsor del certificado. “No podemos estar más en desacuerdo con que deje de ser financiado con fondos públicos”.

Energy Star se inició en 1992 bajo la presidencia de George H.W. Bush y desde su creación ha recibido fuerte apoyo bipartidista. Se trata de un programa voluntario de reconocimiento de la eficiencia energética en la edificación, que estimula la fabricación y compra de equipos y de edificas certificados con su etiqueta, la cual goza de un importante reconocimiento en EEUU, según explica Nadel. 


Más de 16.000 minoristas, fabricantes, contratistas y otros sectores vinculados a la edificación trabajan con el programa, que ha certificado, desde su inicio hasta 2015, más de 70 categorías de productos, lo cual ha contribuido a su venta masiva. Aproximadamente 1,8 millones de nuevas viviendas certificadas con Energy Start han sido construidas, y los propietarios de casi la mitad del espacio comercial estadounidense (450.000 edificios) han comparado el uso energético de sus edificios con Eergy Star Portfolio Manager ®. 



Además, las familias y las empresas han ahorrado más de 400 mil millones de dólares desde el inicio del programa; solo en 2015 el ahorro fue 34 mil millones, asegura Nadel. “Todo esto con un presupuesto de unos 50 millones de dólares al año”, destaca el Director Ejecutivo de ACEEE.



Razones para el no

Pues bien, ese es el programa que quiere eliminar ahora Donald Trump. Según publica la prensa estadounidense, los funcionarios de la nueva administración han sugerido que el sector privado o una organización se haga cargo de la administración y la financiación de Energy Star. Algo que Nadel considera un disparate. 



“En primer lugar, Energy Star se basa en el reconocimiento público y la confianza. Quien dirige el programa necesita ser bien reconocido por el público y también percibido como no sesgado. La mayoría de las organizaciones y las empresas no tienen este reconocimiento público, y las empresas privadas o asociaciones comerciales probablemente no serán vistas como imparciales”, destaca. 



Otro problema es que mientras que 50 millones “no es mucho dinero para el gobierno federal, si lo es para la mayoría de las organizaciones, incluidas las empresas más grandes”. Además, se trata de un presupuesto anual, “y mantener este nivel de interés en el sector privado durante muchos años podría ser difícil”. 

Según Nadel, hay bastantes más motivos para rechazar la propuesta de Trump, como el hecho de que Energy Star dependa del trabajo técnico de otras agencias federales. Agencias como el Departamento de Energía, cuyo presupuesto también está amenazado. 


Fuente: http://www.energias-renovables.com/ahorro/trump-tambien-quiere-acabar-con-el-apoyo-20170323

martes, 21 de marzo de 2017

EN ESPAÑA SE ESTÁ DESARROLLANDO UN SISTEMA DE CARGA INALÁMBRICA DE BATERÍAS PARA COCHES ELÉCTRICOS


El objetivo de esta iniciativa es desarrollar una tecnología que dé solución a las limitaciones que presentan en la actualidad los vehículos eléctricos a causa de su limitada autonomía.

El Centro Tecnológico del Plástico (Andaltec), la empresa Premo, el Instituto de Ciencias de Materiales de Madrid (ICMM-CSIC) y la Universidad Politécnica de Madrid (UPM) están trabajando en un proyecto para desarrollar un sistema de carga inalámbrica de baterías de vehículos eléctricos.

El objetivo de esta iniciativa es desarrollar una tecnología que dé solución a las limitaciones que presentan en la actualidad los vehículos eléctricos a causa de su limitada autonomía. En la actualidad, sus baterías no han alcanzado el nivel de densidad de energía suficiente para competir en condiciones de igualdad con los vehículos de combustión interna.

El proyecto, denominado “W Alma”, persigue el desarrollo e implementación de materiales magnético-poliméricos para su aplicación en el campo de RFID, con el fin de sustituir los núcleos actuales de material ferromagnético MnZn, el elemento más frágil de los mismos y que produce los mayores problemas de fiabilidad, peso y volumen en sistemas de carga inalámbrica de vehículos. Este sistema de carga inalámbrica permitirá a Premo disponer de un nuevo producto de alto nivel tecnológico.

El trabajo de Andaltec en este proyecto se centra en la fabricación del prototipo de la plataforma magnética, donde evaluará las diferentes alternativas de diseño en relación a los materiales, la geometría, así como el proceso de fabricación, para que el prototipo obtenido sea lo más óptimo y del menor coste posible.

El Centro Tecnológico del Plástico posee experiencia probada en el diseño de moldes, estudio de simulaciones reológicas, y en el desarrollo de procesado de nuevos materiales composites y fabricación de prototipos.

Los puntos de recarga cableados son costosos para una utilización futura masiva de vehículos eléctricos.

Según Andaltec la tecnología que se utiliza actualmente para cargar las baterías consiste en estaciones de carga mediante un cable que se conecta a una toma directamente al automóvil. "Sin embargo, este sistema presenta distintos inconvenientes, ya que las instalaciones cableadas se encuentran en pocos lugares y son costosas para una utilización futura masiva de vehículos eléctricos".

Además, aseguran que la carga rápida precisa de alta tensión continua y baja corriente para no sobrecalentar las baterías, de modo que se requieren tensiones continuas de 300 a 700VDC, que son letales en caso de contacto con las personas. Además, el sistema de aislamiento de los cables para estas tensiones, los conectores y enchufes de seguridad para las mismas son muy costosos.

La industria busca mejorar la vida y autonomía de las baterías y simplificar la carga hasta el punto de que sea totalmente invisible y ajena a la acción del usuario.

Por otra parte, la experiencia de usuario en cuanto a la percepción constante de la necesidad de cargar disuade de la compra y utilización masiva de la tecnología eléctrica, según Andaltec. 

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