lunes, 8 de febrero de 2016

UNA BATERÍA DE GRAFENO PARA COCHES ELÉCTRICOS CON 800 KM DE AUTONOMÍA


La empresa española Graphenano presentó ayer, junto a su socio chino Chint, unas baterías de polímero de grafeno que podría destinarse a usos diversos como los vehículos eléctricos, el hogar o los marcapasos. En el caso del coche eléctrico, permite una autonomía de 800 kilómetros, ocupa entre un 20–30% menos que una de litio y se puede cargar en cinco minutos. En marzo empieza su fabricación.

El grafeno es un nanomaterial formado por carbono puro, con átomos dispuestos en patrón regular hexagonal, similar al grafito y cuyas características son la dureza, la flexibilidad y la elasticidad. Es transparente, posee una altísima conductividad térmica y eléctrica, es ligero y genera electricidad al ser alcanzado por la luz.

Las baterías Grabat que presentó ayer el presidente y consejero delegado de Graphenano, Martín Martínez, están pensadas para conseguir la autosuficiencia energética en el hogar, y para alimentar todo tipo de vehículos eléctricos, drones o, incluso, marcapasos, informa Efe.

En el caso del automóvil, Martínez ha destacado que la tecnología que emplean no se puede comparar con la actual de litio, ya que aunque esta última tiene una densidad de energía de 180 Wh/kg “no es real”. La densidad de la batería de Grabat es de 1.000 Wh/kg, un voltaje de 2,3 v y cuando ha sido analizada por los organismos independientes TÜV y Dekra no ha explotado, como puede suceder con una batería de litio. Además, tras ser cortocircuitada ha vuelto a funcionar con un 60% de la carga, según Martínez. Se va a fabricar en Yecla (Murcia), donde se encuentra la sede de Graphenano, a partir de marzo.

Según el presidente, tiene un potencial “enorme”, ya que la velocidad de carga y descarga es de 100 C, mientras que la de una de litio es de 3 C, y no tiene efecto memoria.

La fabricación en España y China va a ser posible gracias a la aportación del Grupo Chint, una multinacional china especializada en las automatizaciones, la generación eléctrica y la producción de placas solares. El proyecto de industrialización de las baterías tiene dos fases. La primera, en la que se han invertido 30 millones de euros, permitirá la construcción de 20 líneas de fabricación en la planta de Yecla que fabricarán 80 millones de celdas al año.

La primera línea ya está lista, empezará en marzo, y para junio está previsto que funcionen cinco, que irán incrementándose hasta esas 20. La segunda fase conllevará una inversión de 350 millones de euros para hacer la fábrica más grande, lo que posibilitará emplear a 7.000 personas y que, en 2019, se alcance un pico de facturación de 3.000-4.000 millones de euros.

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